jueves, 26 de marzo de 2015

PASTEL DE IRA

Ingredientes:

Un buen y variado puñado de rencores.
Otro tanto de insatisfacción.
Un chorro de infelicidad.
Una cucharada colmada de soledad.
Y por último, para espolvorear, la dosis suficiente de certeza de haberse equivocado.

Mezclados los ingredientes en el orden en que vayan apareciendo, macérense el tiempo necesario hasta que el olor a podredumbre se extienda por todas partes. Una vez logrado el punto óptimo de pestilencia, espolvorear la certeza del error y habremos obtenido un singular pastel de ira ciega, que de no ser adecuadamente destruido lo más rápido posible, por propia conveniencia y en beneficio de la salud general, puede convertir a quién lo elabore en un ser profundamente despreciable.



NOTA de COCINA:
Receta apta sólo para mayores de edad, corazón de pedernal y estómago de acero. De no cumplir alguna de las condiciones se aconseja no probar.

domingo, 1 de marzo de 2015

PARA TRES




De repente ocurre algo, no necesariamente personal o propio y se nos remueven los cimientos o la singular maquinaria de la reflexión se pone en marcha. Y así ha sido este lluvioso y gris primer día de marzo, largo y cargado de un torbellino de emociones: sorpresa, tristeza, algún instante de mal disimulado enfado, miedo, ternura, admiración, amor, interrogantes...y no necesariamente en este orden. Sin embargo, al final también llegó la calma o alguna forma de extraña calma y me encontré imaginándome, imaginándonos a tod@s, como hechos de jirones, de pequeños y variopintos retazos, empezando por nuestro origen ancestral, que si neardentales o monos o a saber, nuestro adn marcando el color de nuestros ojos, la estatura o ese lunar junto a los labios, de un abuelo, una tia o una tataratatarabuela y terminando por nuestra memoria, hecha de pedazos de recuerdos, muchos a veces incluso de dudosa veracidad, pero ahí están, haciéndonos tal cual somos. Y también esa escuela a la que fuimos de niñ@s, el parque en el que jugamos, los abrazos que nos dieron y los besos que nos negaron; los olores y las voces que nos han ido acompañando; las pérdidas que no entendimos y las nuevas risas que nos hicieron la vida más fácil; la preguntas que nunca podremos hacer y que el tiempo terminará por responder si tenemos la paciencia necesaria...

Somos una especie de puzzle al que siempre le faltará alguna pieza, pero que pese a ello deja entrever quienes somos. Un retrato incompleto, sí, pero un magnífico boceto en blanco y negro al que el paso de los días irá dotando de pinceladas de color y de poco o nada nos sirve lamentar la falta de alguna de esas pequeñas piezas, perdidas unas definitivamente y otras todavía por encontrar, porque aunque hechos de esos pequeños trozos, reunidos nos han hecho quienes somos y eso, finalmente, es lo que verdaderamente importa....Es necesario no pararse y seguir construyéndonos.

domingo, 22 de febrero de 2015

ES MI PIEL



Es mi piel...después de todo,
perdida absolutamente la memoria de otras manos y otras bocas,
que no sean tu boca y tus manos sobre mi corazón desnudo.
Es mi piel, después del sexo, en el regazo del sueño,
con tus piernas enredadas todavía con las mias,
con tu aliento cálido en mi nuca, tu brazo al aire
y un click contra mi espalda.


jueves, 19 de febrero de 2015

LLUEVEN SOMBRAS




LLueven sombras y no sólo las de Gray, esas tan tóxicas y cargadas de todo lo que no deberíamos permitir, visto, claro,  desde los ojos de una mujer que no cree en la virginidad como regalo para nadie, ni en la sumisión ciega a la voluntad de otr@ en ningún sentido ni mucho menos toleraría el control de mi vida y de mi tiempo de semejante manera. Pero, en cualquier caso, llueven sombras sobre mi espalda un poco más cansada y un poco más sabia -espero-. Al principio sólo fueron nubes lejanas que una creía que tal vez amenazasen a otr@s, porque en el fondo seguía teniendo cierta fe, sino en el ser humano en general, sí en algunas personas en particular a quienes había amado con todas las consecuencias esperables e incluso por encima de algunas no tan esperables. Sin embargo, poco a poco y de manera perceptible fueron acercándose y cercándome y no puedo excusarme en que no las ví venir, que sí, que sí las ví y me empeñé en creer que tal vez buenos vientos las alejasen de nuevo. Al final, como todo, una mañana abrí los ojos y ahí estaban, sobre mi cabeza cana y sobre las cabezas de los que más quiero y ya no hubo posibilidad de huida. No serviría, como en el cuento de "Los tres cerditos", soplar y soplar y soplar...Las nubes de tormenta se instalaron para quedarse y poco a poco han ido dejando caer una lluvia sucia y ácida, que contamina todo lo que toca...un mar de sombras que se cuela por las rendijas de la casa, bajo las alfombras y detrás de los cuadros. Sombras también trás las pupilas, pero como si algo hay que me defina, no se si para bien o para mal, es la terquedad...pues terca tal cual soy, abro ventanas al sol, puertas al día y con un par de lágrimas de vez en cuando dejó listos y limpios los ojos para seguir viendo nítida la línea del horizonte.
No se qué pasará ni cuánto tardarán en regresar los cielos azules, pero el implacable juez que es el tiempo, terminará por poner cada sombra y cada nube en el lugar que le corresponde.

PD: Importante no rendirse.

lunes, 24 de noviembre de 2014

ME CAÍ, CASI SIN QUERER

Me caigo, sí, me caigo casi por casualidad en las líneas de este blog, el mio. Y mientras el olor a pan recién hecho inunda la casa y hago tiempo..., tiempo, ese del que carezco para algunas cosas, me sorprendo releyendo párrafos sueltos, distantes unos de otros, pero al fin y al cabo, jirones de mi piel que reconozco y guardo para hacerme una bufanda para el cercano invierno.

Soy quien fuí, pienso, aunque no siempre lo sienta.
Soy quien soy, escribo, a pesar de los pesares. De los pesares, de los miedos, de las dudas, de los días y las noches. De las noches de otros y de las nubes de todos.

Soy...un borrón de algún diario.
La luz de algunos ojos
y la sombra de...quizá mi madre.
Soy madre también, en la vigilia y en el sueño.
Torpe, muy torpe en millones de cosas
y razonablemente hábil en dos o tal vez tres...de esas que practico para que no se me olviden -y no es en la bicicleta donde mejor me defiendo-.
Soy "un caso perdido" me han escupido muchas veces y sin embargo, yo, ingenua como siempre, creo que nunca he estado tan cerca de encontrarme.
O no, que todavía falta perspectiva para verlo.

En cualquier caso, escribir así, de latido en latido y sin vergüenza, cuando menos me relaja, porque tampoco hay mucho que quiera contar, aunque seguramente me sobren ganas de gritar, pero así, a golpe de tecla y pantallazo, es obvio que no ha lugar ni resultado satisfactorio o tal vez este sea otro modo de verlo, que no de oirlo y puede que valga como grito. En fin, quede pues como grito, pero a ser posible que no despierte a nadie de sus plácidos sueños, en el supuesto de que quede alguien que todavía sueñe plácidamente...con la que está cayendo.


domingo, 17 de agosto de 2014

CRIMEN PERFECTO

"Hay muchas formas de matar, es obvio, muchas más formas que motivos entendibles para hacerlo, pero así viene ocurriendo a lo largo de la historia y a lo largo y ancho del planeta.
Asesinamos o somos asesinados, crímenes injustificables casi siempre y también siempre imperfectos, sin el casi.
Se han escrito y se escriben novelas sobre ello, se ruedan películas, se cuenta, se dice, se argumenta, se disfraza, se encubre, pero al fin, sencillamente, se mata".

La cita de Sam O´Neal llegó después de ver las noticias de la noche, que los cuatro habían seguido con atención. Ellos se habían limitado a dejar claras sus posiciones, a favor o en contra de tal o cual grupo, país o decisión gubernamental e incluso en la predicción del tiempo para la mañana siguiente habían sentido la imperiosa necesidad de tomar partido (uno defendiendo la exactitud de la misma y el otro poniendo en duda lo propio) y de la sección Deportes ya todo el mundo puede hacerse una idea...
 No sé, pero quizá sea esta una moderna manifestación del ancestral instinto animal de marcar el territorio -más cívico que hacerlo levantando una pierna y miccionando en el lugar elegido-, pensó una de ellas encendiendo un cigarrillo y soltando de corrido la cita en cuestión que consiguió imponer un silencio revelador: ellos no entendieron nada y ella, la otra mujer, la miró con algo más que curiosidad.

La primera mujer, conocedora de las sentencias de O´Neal y amiga de incomodar a sus amigos varones, devolvió la mirada a la otra mujer y lanzó la pregunta menos imaginable en ese momento.

-Oye...y tu has matado a alguien?

El silencio tomó cuerpo, espesándose a cada instante transcurrido en espera de respuesta y ellos sufrieron el efecto contrario, terminaron por volverse incorpóreos, insignificantes...mientras la segunda mujer entreabría los labios para dejar caer como una bomba un SI rotundo y claro.

 Acaso tu no?, apostilló. No hubo más contestación que el sonoro tránsito de la saliva por el acongojado gaznate de su interlocutora. Ellos definitivamente se habían difuminado del todo.

Visto el impacto de su pregunta, la que hasta entonces parecía no haber roto un plato en su vida, volvió a la carga:

- Espero no haberte asustado, no hay motivo para ello y si lo que te preocupa es que me descubran, tampoco hay motivo, porque el mio sí ha sido un crimen perfecto.
Cuando alguien es capaz de herirte o herir a los que amas, merece morir y además merece morir lentamente mientras ve como tu eres feliz.
Y no, no me interrumpas con preguntas innecesarias, porque voy a contártelo. Cuando decidí cometer el crimen decidí también el cómo, aunque en realidad yo sabía desde un principio que esa era la única manera. No podía ponérselo fácil, así que lo primero fue eliminar sus manos, grandes, duras, crueles y luego aquellos ojos que eran como una soga al cuello en cuanto me miraba, uf...y su boca, con aquella lengua de víbora...Fuera la lengua!! De un sólo tajo, limpiamente.

La otra mujer dio un respingo, entre el miedo, la sorpresa y la repugnancia que también le impidieron emitir ni una palabra. Sóo podía escuchar y observar sin apenas un parpadeo, tal era su asombro.

-...Sí, todo muy despacio, demasiado despacio incluso, pero esa era mi forma de matarle...y asi hasta desmembrarle y  convertirle en mil pedazos, que con gusto hubiera arrojado a los perros...Y al final, me sentí liberada y capaz de retomar las riendas de mi vida, en cuanto fue evidente que estaba muerto y bien muerto.

Pe...peeero que arma utilizaste? Balbuceó la mujer que tenía enfrente.

-Qué arma???  Mi Memoria!!! Le asesiné del único modo en que fui capaz, con el olvido y el es quién se nuere despacio, porque al contrario que yo, el no ha olvidado.

-Y quien era???

-Lo siento, pero no recuerdo ni siquiera su nombre.

martes, 24 de junio de 2014

SAN JUAN

La noche pasada fue noche de fuego, San Juan. Hacía años que no participaba de esta fiesta, pero ayer cumplí con todos los ritos o casi: arrojé a las llamas una pequeña servilleta de papel, escrita a toda prisa en el último momento, con aquello que consideré que debería arder no sólo en la hoguera, sino en el mismísimo infierno si creyese en el. Luego salté sobre las brasas al rojo, sola...y no pedí ningún deseo como parece que es preceptivo, pero sí con ganas de dejar a mis espaldas la estela de alguna rémora insoportable y un poco más tarde volví a saltar de nuevo, pero esta vez de la mano que sujeta la mía desde hace más de un año y entonces sí que pedí un deseo, confesable, pero no de domínio público. Y ojalá se cumpliese...pero quién sabe...y como no se sabe y una cree en la fortuna y en los ritos sólo lo justo, me he propuesto ayudar a la diosa caprichosa poniendo de mi parte y de mi esfuerzo lo que sea preciso.

Jugar a soñar es fácil y gratuito, de momento, pero acabada la fiesta del fuego lo que queda, además de las cenizas, es amarrarse a la vida con los dientes y seguir tirando.

Feliz verano.