lunes, 14 de abril de 2014

OTRA VEZ ES PRIMAVERA

Otra vez es primavera, ahora sí también en el calendario, aunque en mi ya se ha instalado hace algún tiempo. Lo digo -escribo- sin el más mínimo reparo, a pesar de que más de un amargado consaguíneo me recriminaría por ello.

Pues sí...los pájaros, sus cortejos y sus trinos escandalosos me dan los buenos días cada mañana, las simpáticas mariquitas se han instalado en el huerto para quedarse y hay brotes nuevos donde quiera que ponga los ojos. Yo misma me siento como un pájaro, una mariquita o un brote tierno.

Cursi? Sí, puede, pero real hasta la risa, porque me río, me río muchísimo, a pesar de todo, porque obviamente una no vive en una balsa de aceite, sino más bien en un mar embravecido, pero todo llevadero envuelta como me siento entre la tierra y el sol, entre sus manos y la tierra, entre su sol y la tierra que me atrapa. Sí, tierra en todas partes. Tierra a la vista y bajo las uñas, en el olor de su cuello y nuestrtos zapatos, que siembran de huellas este último año de mi vida.

Tengo los pies más ligeros,
los brazos más fuertes,
la risa más fácil,
los besos más frescos
y el alma más llena.
Tengo los ojos más abiertos,
el oído más atento
-uno, que mi sordera no mejora-,
las ganas siempre presentes
y mucho más profundo el sueño.
Tengo planes enormes
para estas manos pequeñas,
las caderas como a los veinte
y la espalda más hecha.
Tengo un amor que llegó en primavera,
inesperado y fecundo
y tengo sosiego.


COMO ESCARCHA

No coronan su frente piedras preciosas ni laureles,
sólo sus canas como escarcha....
pero me tiene vencida y atada a su paso
apenas con un fino cabello de su nuca.
Comparto su cama, su mesa
y el feudo de sus desvelos
y cuando en cuclillas me pide un beso...
la tomo de los hombros, la levanto
y con sus ojos en mis ojos,
entonces si,
ahí sí los labios hacen de abril una tormenta de verano
y se humedece la tierra de mis manos
y la semilla de las suyas
y nos nace La Vida como si todavía...
como si todavía nos quedase toda la vida.




domingo, 23 de marzo de 2014

NO PELEARÉ MÁS...

He ido negándome a escribirte, básicamente para no pensarte, en un intento inútil de alejarte de mi memoria, porque el dolor me pesaba por encima de todo. Y todavía me pesa tu ausencia, pero he decidido no pelear más.

Te extraño, claro que te extraño, porque a veces te llevo pegada a la piel, ya sabes, con aquella camisa azul que tu me regalaste y que tanto me gusta. Te extraño, porque hay rincones de mi casa que te recuerdan, algún libro que habla de ti, tus cartas en el correo, tus mensajes que tampoco he borrado. Cómo no voy a echarte de menos? Si los niños también te mencionan cuando menos me lo espero y paso por tu calle muchas veces y he vuelto a sentarme en lugares que compartimos, tu con tu vino y yo con mi cerveza.

Claro que te extraño, mujer valiente y hoy he vuelto a recordar lo que solías decirme, que nos unió el "Malandanza", donde pasamos muchas noches buenas y maldita sea, maldita sea, me he enfadado tanto otra vez!!!! Me he llenado de rabia al darme cuenta de que, a pesar de que sintiésemos que llevábamos la una en la vida de la otra...toda la Vida, en realidad no pude empaparme de ti todo lo que hubiese querido. Sin embargo, después de que desapareciese el sabor amargo de las lágrimas, he sentido que soy afortunada (una vez más), porque todo lo que me ha quedado de ti, Sonia, es bueno y para siempre.

Si creyese que al final del camino nos queda una posibilidad de volver a encontrarse, te pediría que me guardases un sitito a tu lado, eso sí, tu al sol y yo a la sombra, como era habitual.

domingo, 26 de enero de 2014

POR SI SE CASAN...

No dejo de sorprenderme y no siempre para bien. Ultimamente casi nunca para bien, que no está el país ni siquiera el mundo, para demasiadas alegrías.

Hace apenas unos días, después de una breve conversación acerca de una boda que se está preparando, retomé mentalmente algunos comentarios como..."el braguetazo que daría el novio", "la cruz que le caerá a unos futuros suegros por la cercanía de los otros", "las conveniencias sociales", "los prejuicios"...y otras lindezas que no sólo no han desaparecido de nuestro lenguaje ni de nuestras actitudes, sino que parecen ir reforzándose.

Sudores fríos me entran todavía recordándolo.

Me pregunto qué piensan algun@s, ya que yo también soy madre, cuando se plantea una boda o simplemente el afianzamiento de una relación de pareja de una hijo o un hijo? A qué dan valor? Será que la otra parte provenga de una famila con renombre y poca fortuna o por el contrario, de familia pudiente y dudoso nombre ó nombre y podería unidos ooooo...incluso que venga de donde venga, pero con muuuuuucha pasta.

 Hay casos, por lo que voy viendo, que como mínimo sólo transigirían con mezclar su ilustre sangre con iguales en condición social y dineraria y algunos también que, con tal de poner a las criaturas fuera del confortable paraguas familiar, les importa un pimiento con quien se vayan, aunque reconozco que, desde mi particular experiencia, de esos debe haber menos.

Mis chicos son todavía pequeños y yo ya he dado los primeros pasos al otro lado de la barrera de los cincuenta, con lo cual intuyo lejos cualquier preocupación al respecto -que lo mismo no llego ni a verlo, quién sabe-, pero cuando alguna vez he fantaseado, charloteado con amig@s o hablado con los peques de esta cuestión, lo único que se me ha ocurrido es desear que se enamoren de quien les ame y que quien quiera que elijan sea buena persona (como espero que sigan siendo los mios), se
gane la vida honestamente (también como los mios) y se hagan felices. Por lo demás, la familia de la que provengan, la alcurnia de la que presuman, el capital del que disfruten, la provincia, país o continente de sus raíces, el color de sus pieles, la lengua en la que hablen...no me importa en absoluto y confío en que a mis hijos tampoco les quite un segundo de sueño. Sin embargo sí me preocupan las  cuestiones religiosas y de cultura, cuando estas se encuentran claramente enfrentadas, ya que, por desgracia, la vida me ha enseñado que hay diferencias muy difíciles de conciliar, hasta el punto de romper el más firme de los afectos...Pero bueno, al final, ellos serán quienes decidan y yo quien les apoye hasta donde buenamente pueda y de momento me conformo con seguir haciendo la labor que me corresponde por ahora, que es educarles y asentar en ellos las convicciones en las que creo firmemente y que deseo que les sirvan para ser mejores y más felices y que se casen o no, con quienes ellos quieran.




lunes, 20 de enero de 2014

...MÁS LEJOS DE LA PLUMA

Cuanto más cerca estoy de la tierra...más lejos de la pluma, jeje, de la de escribir, que no de la otra, por más que los sicarios papales o el mismísimo monseñor Rouco me cuelguen el cartel de enferma, depravada, deficiente o cualquier otro adjetivo denigrante (para quien los suscriba, que no para esta pecadora convencida de lo feliz que es siendo tal cual se ve o se intuye). Y eso, que escribo menos, por falta de tiempo por un lado y porque tengo la sensación de estar escribiendo de algún modo sobre los surcos, en las raíces, en el agua, en el aire. Sin embargo, también recalo de vez en cuando sobre el papel o la pantalla, sin la urgencia ni la necesidad de otrora, aunque sí con idéntica satisfacción que siempre.

De repente se me ocurre que tengo un montón de cosas que contar, pero siento que debo poner un poco de orden más antes de dejarme ir. También sé que tendría que vaciar algunos rincones de mi  misma y respirar hondo luego para volver al frente de guerra, una de tantas, como cada cual libra las suyas, pero no estoy lista todavía...y así, entre col y capuchina, lechuga y puerro, rabanitos, grelos, zanahorias, menta, tomillo y ruda...el  invierno se va escurriendo entre mis dedos llenos de barro -que no cesa la lluvia...- y poco a poco, seguro, iré volviendo sobre mis pasos, aunque en este momento, para aquell@s que me habéis hecho llegar mensajes diciendo que extrañais mi palabrería y mis desconciertos...que valgan estas línea como un beso y un sincero hasta pronto.

sábado, 4 de enero de 2014

ADIOS 2013...

Cuando todo pesa, se oscurece el sol, el frío cala hasta los huesos -aunque no haga demasiado ahí fuera- hay que buscar la fuerza, la luz y el calor donde puedan encontrarse, que al final no es ni más ni menos que en una misma.

Pasamos tanto tiempo decicándolo a otr@s, evitando naufragios ajenos, que a menudo olvidamos que somos nosotr@s l@s pobres náufragos, a veces tan perdid@s que cuesta reencontrarse.

El año que ha terminado ha sido toda una prueba de resistencia, una agotadora carrera de fondo en que cada momento feliz ha sido un triunfo duramente conseguido. Y lo dice alguien cuya vida ha estado lejos de ser siempre fácil, pero probablemente este 2013 pase a mi propia historia como uno de los peores que recuerdo. Afortunadamente, no todo el ni en todos los terrenos, porque incluso volví a enamorarme -contra todo pronóstico- y eso ha hecho mucho más llevaderas las cargas que ha tocado echarse a la espalda.

He tenido que tomar decisiones que nunca deseé ni creí que pudiera tomar y que seguirán doliendo quién sabe hasta cuando -por más que lo haya hecho creyendo que era lo único posible-, he ido viendo como en el balance la cuenta de pérdidas crecía sin remedio, dejando gente en el camino, desgajarse mi pequeña familia y hacerse jirones una buena parte de mi. Pero también se sumaron en el haber personas maravillosas, se afianzaron relaciones, encontré la calma con las manos en la tierra y los sueños en unos ojos azules.

La vida no es fácil, nunca lo es, porque siempre algo se desmorona a nuestro alrededor, porque las cosas no salen como una las imagina, porque querer y que nos quieran es tan difícil, porque nos cuidamos poco, porque desperdiciamos esfuerzos en causas o en personas inútiles, porque nos malgobiernan y nos resignamos, porque jugamos a la ruleta con odios absurdos, porque somos miopes o ciegos ante lo que nos convertiría en seres humanos plenos, valientes y honestos. Y sin embargo, mi propósito para el 2014 no ha variado ni un ápice, pese a todo: amar, cuidar de los mios y ser feliz todos los minutos posibles. Lo mismo os deseo a tod@s.

sábado, 26 de octubre de 2013

APUNTES PARA UN RETRATO

Dedos mágicos que tejen vida, su pequeña cabeza guarda toda la luz del sol. Con sus pies diminutos abre grandes surcos que luego siembra con sus sueños de mujer de mal dormir. Y su cuerpo?... De sarmiento y flexibilidad de bambú enarbola una bandera multicolor.

El fluir de sus ideas, eso sí me costará pintarlo... Se parece tanto a la lluvia en otoño! Unas veces suave y lenta y otras de tormenta, con su intensidad y su viento variable.

Los hombros erguidos en días de decisiones bien tomadas o pesados como un mundo cuando la melancolía o la duda la repliegan a sus cuarteles de silencio, aunque yo la dibujaría siempre caminando enhiesta como una caña verde, porque en realidad nunca se detiene.

La sonrisa es fácil, grande como su boca, pero sus ojos, que alguien definió como que en ellos se habían estrellado las Cíes, mejor ni tocarlos si no es para dejar sobre sus párpados otro mar de besos.

En cuanto a sus canas, que peina unas cuantas, prometo que las haría una a una, las que ya tiene y las que vendrán.

Y por último, su alma de apicultora y su corazón de tierra fértil, preludio -que decíamos ayer- de tiempos de miel y castañas, intentaré sólo acariciarlos desde muy cerca.