miércoles, 6 de febrero de 2013

SEIS

Hay regalos impagables, por inesperados y porque llegan a nuestra vida para dar más luz y más alegría a los días, aunque estos sean de invierno y aquella ya esté otoñando.
Sin despeinarme o sin peinarme demasiado, que es lo que mejor hago, se me ocurre...

la risa
un aquel de locura adolescente
el deseo
la ternura
los silencios compartidos
y las palabras alborotadas
los rincones con dulce ausencia
ojos en los ojos
labios
lengua
una vieja canción recuperada
memoria lejana de un tiempo reciente
el cerebro confuso
la voz un tono más bajo
sólo uno
acariciando la espalda

P A R A  T I: seis letras apenas y no me sobra ninguna.

martes, 5 de febrero de 2013

UN PASO AL FRENTE

Hoy, después de muchas horas y muchas vueltas, al fin he tomado una decisión difícil. Una decisión que no cambiará sustancialmente mi vida, al menos en apariencia, pero que sí la hará mucho más feliz.
Una decisión que comporta riesgos que he tenido que valorar, que medir, pesar, sentir..., pero que una vez tomada y verbalizada, que tampoco era sencillo, me ha dejado en un estado sereno absolutamente maravilloso.

No sé que pasará mañana, momento de las consecuencias más inmediatas y ni siquiera he hecho las cosas del mejor modo posible, pero me quemaba ya de tal modo que no he podido evitarlo.
Dije y repito ahora, que ha sido doloroso, pero no como esos dolores que desesperan y nublan la razón, no, fue más bien como el dolor de un parto, duro, insoportable a veces, capaz de arrancar un grito, pero que al final termina en calma y en la alegría de traer a este confuso mundo a un ser vivo. Y en este caso, soy yo quien renace, quien siente la vida latiendo en todos los poros de la piel y estoy bien, muy bien, porque además detesto la cobardía y más en mi que en nadie, así que he sido valiente y como tos@s l@s valientes, con la garra del terror robándome el aliento, al terminar de ponerlo negro sobre blanco, ya sin ningún miedo escénico, me he sentado a escribir estas pocas líneas y me iré a dormir...

lunes, 4 de febrero de 2013

A UN HOMBRE BUENO

Sé que tomas un tren cada mañana hacia la ciudad en que amé y me amaron y que a menudo pasas a verme. 
No siempre tenemos tiempo, con frecuencia tus horas y las mías van en universos paralelos imposibles y sin embargo, yo también me cuelo a verte en tu paraíso de los cínicos o por la nueva puerta que has abierto...
Nunca me falta un instante para pensarte en medio del revuelo de mis días y ni siquiera ahora que ambos tenemos el corazón enloquecido, el alma en vilo y la vida casi del revés, ni siquiera ahora, nos hemos soltado de la mano y además hoy me ha dado la gana de pararlo todo, de dejar que el resto del mundo gire sin mi prescindible ayuda...para decirte lo mucho que te quiero y que te extraño.

sábado, 2 de febrero de 2013

LO QUE NO TIENE NOMBRE

En algún momento, quienes nos precedieron, pusieron nombre a las cosas, a las que se veían primero y a las que no después, lo cual no sé si fue tarea fácil, pero intuyo que no, aunque sólo sea por lo arduo que me resulta hacerlo a mi alguna vez, a pesar de que a mis torpes manos ya hayan llegado las palabras moldeadas con todos sus significados y todas sus letras.

Cuando la Vida, esa señora díscola, imprevisible, seductora, mudable, hermosa y cruel...nos sacude con alguno de sus vaivenes, poniendo patas arriba el orden duramente conseguido, ni los nombres resisten el envite. De repente ya nada es lo que fue, lo que creíamos que era. Es como estar en medio de un vendaval imposible, aferrándonos a lo que podemos, yo apenas con la yema de los dedos al único árbol cercano, a merced sólo de que inesperadamente el viento role o cese y pierda mi débil sustento. Otr@s son capaces de abrazarse y aferrarse con uñas y dientes al poste más seguro, esperando pacientes a que pase la tormenta, cerrando con fuerza los ojos mientras pasa sin casi rozarles...porque es cierto, a veces da taaaanto miedo!! Sin embargo, quienes nacemos con los ojos abiertos, casi incapaces de cerrarlos ante nada que pase a nuestro lado, el manejo de los hilos de esta señora siempre termina por ponernos a prueba, haciéndonos perder a menudo la poca sensatez de la que pudiésemos hacer gala.
Personalmente no me importa hacer un cierto ridículo, pero el dolor, propio o ajeno, sí que me importa. Y no hay placer que en algún momento no se enturbie con un pequeña herida -o no tan pequeña-, porque vivir es siempre una batalla, de decisión en decisión, del acierto al error o del error al acierto; siempre, inevitablemente, lastimamos y/o nos lastiman, unas veces profundamente y otras basta con lamerse y seguir peleando.

Medio me releo y me reconozco y me hago un ovillo en mi rincón, para luego casi agotada regresar al teclado...que hay vendaval, un fuerte vendaval haciendo aflojarse las raíces. Y no cierro los ojos, aunque me hiera todo lo que el viento arrastra en suspensión y sigo siendo capaz de verla, a la Vida juguetona, regalándome uno de sus guiños, sabiendo que sería más sencillo girar la cabeza o mirar al cielo, esperando por un tiempo más sereno. Pero no, ni sintiendo su furia haciendo jirones mi frágil abrigo ni viendo arremolinarse y perderse las palabras que me defienden ni siquiera con el dolor de todas las incertidumbres sacudiendo en la boca del estómago, ni así, señora, ni así, pase, róceme, sacúdame, déjeme sin habla, no siga de largo, ni aunque siquiera pueda nombrar lo que me ocurra.




viernes, 1 de febrero de 2013

PARA MAÑANA

Una es quien es, incluso a pesar de una misma, leí no recuerdo donde, pero habría que añadir que, incluso a pesar de otr@s...y ni así deja una de sorprenderse...A veces las emociones más insospechadas pueden asaltarnos y desbaratar la propia imagen. Eso me ha pasado a mi esta noche: toda la seguridad, todo el aplomo, todas las certezas se me han tambaleado sin previo aviso. Y no, no pasa nada, nada que no supiese ni nada que no cupiese esperar, supongo, pero el caso es que, como todo lo que me viene ocurriendo en los últimos tiempos, el efecto resultó por momentos devastador. Menos mal que el humor y la calma, en mi, se recuperan con inusitada rapidez y menos mal también que esta piel con memoria guarda frescas las caricias y la ternura y nada ayuda mejor para recomponer los pedazos y echarse de nuevo a la espalda las ganas de seguir tirando.

Ha sido un día largo, largo y una noche difícil, difícil, en la que me he enfadado profundamente conmigo misma, pero al final, agotada, me vencerá el sueño y mañana será -tiene que ser- otro buen día.

EN TIERRA DE NADIE

Fronteras borrosas, difusos límites, piel ardiendo en madrugadas insomnes.
Besos
anillos rodando
mi camisa
su pañuelo.

Botones alborotados
agua
sal
aromas que permanecen
flashes en la retina

Húmeda e intensa memoria de cuerpos entre sábanas revueltas
la sed
la ternura
el deseo
la calma.

También música a raudales,
risas
confidencias
amanecer a mediodía
el regreso

Su valor, su generosa entrega, sus ganas, su dulzura...se merecían, como mínimo,  estas líneas.




miércoles, 30 de enero de 2013

VIDA

Siempre he sido una rumiante de ideas, de pensamientos complejos acumulados durante horas y mascados luego en soledad, pero ahora parece que las cosas fueran tornándose sutilmente diferentes... Mi tiempo, bien preciado e innegociable, va llenándose de más sensaciones que reflexiones, de más piel que dialéctica, de palabras viejas que suenan, saben y laten como nuevas.

No importan los motivos ni siquiera las recientes alegrías, es como volver de un largo letargo, del sueño de la Bella, sin príncipe ni princesa, sólo un suave despertar, un cosquilleo en la nuca y la mirada más clara y precisa.

Hay un juego de espejos, un mar, una sirena, vaivenes, contratiempos...Hay poros respirando, pulmones, manos ansiosas...Hay pasos serenos, saltos al vacío, libros, versos, música...Hay velos rasgados a medias, cine, memoria, sal en las heridas...Hay vida, vida, vida vida, vida...